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Científicos costarricenses del OVSICORI y del GasLab son parte de un ambicioso proyecto mundial de investigación, que busca afinar los conocimientos en el uso de drones para monitorear volcanes.

UNA y UCR unen esfuerzos para uso de tecnología de punta clave en la predicción de erupciones

09 noviembre, 2020

Es el proyecto ABOVE (Observaciones Aéreas de Emisiones Volcánicas).


¿Se imagina tomar 5 aviones, atravesar una selva de tribus rivales y viajar en canoa, para llegar a uno de los volcanes más activos del mundo? ¡La medición de gases volcánicos vale el viaje!: Su monitoreo podría ser clave para pronosticar erupciones y entender el ciclo del carbono, fundamental en la vida en el planeta.

Científicos costarricenses del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) de la Universidad Nacional (UNA) y del GasLab de la Universidad de Costa Rica (UCR) son parte de un ambicioso proyecto mundial de investigación, que busca afinar los conocimientos en el uso de drones para monitorear volcanes.

Es el proyecto ABOVE (Observaciones Aéreas de Emisiones Volcánicas). Su más reciente “laboratorio vivo” fue el Volcán Manam en la Isla Papúa Nueva Guinea. “Todo lo aprendido en ABOVE lo estamos aplicando en nuestros volcanes, para continuar con esta área de estudio que es de suma importancia en un país como el nuestro que tienen muchos volcanes activos.

Las restricciones del COVID 19 nos ha detenido un poco este año en esta implementación, pero confiamos en que pronto podremos volver a realizar estas mediciones en Costa Rica”, afirma el Dr. Maarten de Moor, vulcanólogo del OVSICORI.

“Lo logística para medir gases en la isla volcánica de Manam fue extrema”, afirmó el Dr. Jorge Andrés Díaz, físico de la UCR quien tiene 24 años de trabajar en instrumentación de gases para este campo, “se tardó 4 días para llegar a lugar de mediciones incluyendo 3 vuelos internacionales, 2 locales, un viaje por tierra que atravesó una zona en conflicto entre tribus rivales, un viaje en 3 canoas relativamente pequeñas y finalmente caminar hasta la aldea con todo el equipo a cuestas.

Hacer mediciones científicas bajo estas condiciones fue un gran logro tanto humano como científico, y del cual estamos muy orgullosos y agradecidos de haber sido invitados a participar”.



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